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Jade Limón Esferas 08 mm

Jade Limón Esferas 08 mm

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Jade

Historia: Silicato de sodio y aluminio; silicato de calcio, magnesio y hierro. Asociado siempre a la cultura china, en realidad el jade se usaba en la civilización maya de Centroamérica cientos de años antes de que alcanzara una posición real en el Imperio Medio. Los mayas extraían la jadeíta en Guatemala y la transformaban en armas y utensilios. La adoración de los chinos por el jade empezó en la era Neolítica cuando se utilizaba la nefrita de los Montes Kunlun en ceremonias religiosas, en la agricultura y en la guerra. La “Piedra del Cielo” adquirió tanto prestigio con los emperadores chinos que Confucio llegó a escribir que los hombres debían aspirar a sus cualidades de benevolencia, inteligencia, honradez, humildad, resonancia, lealtad, fe, virtud y verdad.  El jade es más duro que el granito y más difícil de grabar que el acero macizo. Cuando los diamantes se introdujeron por primera vez en China en algún momento entre 1.005 y 221 antes de Cristo, en un principio se les valoró más como instrumentos de grabado del jade que como gemas en sí.  Aunque el jade se ha asociado durante mucho tiempo con la cultura china, no fue hasta l.784 cuando la jadeíta birmana llegó hasta allí y suplantó a la nefrita local como piedra imperial. El jade es el término genérico que designa las piedras como la jadeíta y la nefrita. Su nombre viene probablemente de los conquistadores españoles que la llamaban “piedra de ijada” (la piedra del flanco).  Existen dos tipos de jade diferentes: jadeíta y nefrita. La nefrita se encuentra en zonas esparcidas por todo el mundo y presenta en una gran variedad de colores. La jadeíta viene predominantemente de Birmania y aunque está disponible en gris, amarillo, rosa, azul, lavanda, rojo, blanco, marrón y negro, su color más popular es el clásico verde con el que la mayoría de la gente asocia esta piedra.  La intensidad del color y la transparencia son los factores más importantes a tener en cuenta al juzgar la calidad. Aunque el jade nunca llega a ser completamente transparente, cuanto más se aproxime a la transparencia, más valor tiene. Los colores más valorados son el verde “Imperial” y el verde manzana, muy raros. El jade lavanda también es muy poco común y alcanza precios altos.

 

Propiedades Terapéuticas – Energéticas:  Se cree que el jade trae buena suerte, salud y fortuna, ayuda en el parto y protege a los niños de las enfermedades. Por toda Asia millones de personas llevan amuletos de jade y creen que les procura a sus propietarios poder, erudición, pensamientos puros, larga vida e inmortalidad. El jade tiene un efecto tranquilizador  ya que actúa sobre el sistema nervioso y sobre las glándulas suprarrenales, incrementa la vitalidad y el tiempo de reacción. Se le otorgaba el poder de prolongar la vida, y atraer la lluvia, y expulsar las energías negativas. Es una especie de puente entre este mundo y otros, pero que se construye poco a poco. En este puente se encuentran un sinfín de conocimientos, porque en el jade viven los símbolos universales que permiten al hombre el conocimiento de sí mismo. Es una piedra de paz y concordia, tiene el valor de la resistencia, la humildad y la justicia, muy valoradas en las tradiciones orientales. Además, sus ondas bondadosas nos revelan nuestra auténtica capacidad de entrega y servicio. Es especialmente beneficioso para la meditación y también para ayudarnos a recuperar el recuerdo de vidas anteriores. El mensaje que podamos obtener del pasado siempre nos aportará sabiduría y crecimiento espiritual. Terapéuticamente, se usa en el tratamiento de vesícula y riñones, así como para combatir la fiebre y potenciar la fertilidad. Aporta energía al cerebro y regula su buen funcionamiento, se recomienda en personas hipocondríacas y en patologías como la esquizofrenia y psicosis. Los dos tipos básicos de jade, la nefrita y la jadeíta, son de efecto similar.

Chakras:  El jade se relaciona directamente con el Cuarto Chakra, el del Corazón, por una parte gracias a sus oscilaciones rosas y verdes y por otra parte gracias a sus suaves y tranquilizantes energías para la mente.

Yacimientos: Centro Amèrica, China, Birmania, Rusia.

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